miércoles, 5 de abril de 2017

El concepto de Belleza, con permiso de los “estéticos”


Templo de Segesta, Sicilia


Hoy toca filosofar y ponernos un poco sensibles. Tengo el día sensible, aviso.  

Recuerdo las épocas en las que estudiaba en la Escuela de Arquitectura de Barcelona y asistía a clases de estética. Creo recordar que las clases eran a las tres y media de la tarde, justo después de comer. Era muy joven, apagaban las luces para proyectar diapositivas y era la hora de la siesta, no podía concentrarme en lo que decía el profesor. También creo recordar al profesor en cuestión. Vestía un mono azul de mecánico, a veces se levantaba flamenco y lo cambiaba por uno de color negro, se le caía la dentadura, también recuerdo eso y fumaba sin parar (supongo que fuera de clase). Si alguno de mis compañeros de entonces lee esta crónica y confirma que me equivoco se aceptan correcciones.

Vamos que lo que decía no me interesaba mucho, me parecía de una profundidad prescindible en ese momento. Pero después viví en Italia…...y lo entendí todo. Y ahora vivo en Australia, y lo entiendo aún más.

La belleza es necesaria, es aire para respirar. Sin belleza alrededor te deprimes, al menos yo, y todos tenemos derecho a disfrutar de ella. Recuerdo algunos de los conceptos de belleza mencionados en esas clases. Se hablaba de proporción, se hablaba de las partes y del todo, de la belleza clásica de los griegos y la renacentista de los italianos. Más tarde, muchos años más tarde alguien me enseñó, aunque creo que ya lo intuía, que la belleza es pasión y emoción, caos y ….que todos los colores son bonitos y que más es más y quién dijo lo contrario era un racionalista moderno deprimido?

¿Porque me pongo filosófica? Porque llevo unos días en Brisbane y la echo de menos. No me malinterpretéis, Brisbane puede ser bonita, pero me doy cuenta de cómo mi espíritu va ligado a Europa, al mediterráneo y a latinoamérica. A ciertas partes de África o culturas asiáticas…...en definitiva, a la belleza con historia y poso, con un cierto toque antigüedad o de espíritu festivo. Y por aquí todo es tan nuevo que no le ha dado tiempo a pillar pátina.
Por eso y porque estoy nostálgica he decidido buscarla en la música, que gracias a la tecnología podemos llevar encima y cerrando los ojos te transporta allá donde te plazca.

Para los que tengan curiosidad, estoy escuchando el disco de “Chano y Josele”, Chano Domínguez al piano y Niño Josele…..a todo meter!!!!