miércoles, 22 de marzo de 2017

El viaje




Leí hace algún tiempo que cuando hacemos las maletas y emprendemos el viaje suele haber 4 motivos que nos impulsan a ello: el amor, la búsqueda de conocimiento, el anhelo por una vida mejor (o el progreso económico) y la huída de algo. En mi caso, menos el primero, se dan todos.


Una puede tener espíritu explorador o aventurero, como lo llamarían algunos, aunque me gustaría decirle a la ministra del cinismo que evidentemente en España la situación es desalentadora y no hay quien pueda ocultarlo, ni con la ayuda de algunos jueces ni de la postverdad.


Pero no quiero prestar más atención a la huida que provoca este viaje y sí concentrarme en la parte más positiva. Australia, ya estoy aquí! Un país nuevo y lejano, no podía irme más lejos y lleno de nuevas oportunidades.  


Llevo en Brisbane sólo un par de días, suficientes para darme cuenta de que los australianos son de lo más amable, sonríen y parecen felices. Será a causa del clima o la vida saludable. Mis primeras impresiones sobre Brisbane me dicen que está a medio camino entre una ciudad americana, con su citycenter y los suburbios que se extienden por la inmensidad, con aires tropicales de ciudad brasileña y un toque asiático que aún no puedo definir. La vegetación es exuberante, las arañas también y llueve, llueve como si no hubiera un mañana, llueve a chorros aunque a la gente parece no importarle.


Este va a ser mi hogar en los próximos meses en los que os iré contando experiencias y anécdotas. Una arquitecta española en Brisbane cargada de curiosidad y, de momento, pertrechada de chubasquero. 

PD: Sigue lloviendo

lunes, 20 de marzo de 2017

El título


Cualquiera que haya estado en Brisbane pensará que me encuentro aún bajo los efectos del jet lag porque en Brisbane hay muchas cosas, pero bares no, al menos no como estamos acostumbrados los españoles. Pero llevo rato dándole vueltas al título de este blog y “Viaje a los bares del sur” se queda. Porque tiene su gracia y porque me da la gana, para algo me he cruzado el globo. Si algo no hay en esta ciudad es vida nocturna, poca gente por las calles, ni un alma a partir de las 9 de la noche, vaya. Australia de momento me parece un país vacío de gente, que la hay, pero la densidad de seres humanos por metro cuadrado es baja. ¿Dónde se mete la gente de este país?! Ellos madrugan, se levantan pronto y practican la vida sana y todo tipo de deportes desde las 5 de la mañana. Me siento como pulpo en un garaje, como Gurb recién aterrizado en Paseo de Gracia. Y como tal pienso que podría adoptar la imagen de Madonna haciendo jogging al alba (Marta Sanchez suena ya muy antiguo), pero no me sale, aún no le he pillado el truco. Estoy haciendo avances, eso sí. El primer día que me ponga las mallas y salga a correr junto al río antes de las 7 am os aviso. Lo anotaré como día de fiesta nacional en mi calendario personal.